miércoles, 14 de noviembre de 2018

PARC NATURAL DE LA FONT ROJA

La Font Roja, Parc Natural desde 1987, debe su nombre al color de las arcillas de tipo Keuper que se contemplan. La Serra es un macizo calcáreo del Terciario muy común por estas latitudes. En las arcillas es fácil distinguir las huellas de los jabalíes. El Parc es un libro abierto de cómo eran nuestros bosques hasta no hace mucho y de oficios ancestrales ya perdidos. En virtud de la dureza de estos trabajos, creo que podemos decir que afortunadamente desparecidos. Es un legado que tenemos la obligación de conservar para seguir progresando en la dignidad laboral. Carboneros y nevaters eran el alma de estos bosques, pero las condiciones en las que vivían están afortunadamente superadas en nuestro entorno. Quizá el reto es evitar que se mantengan en algunos países no tan lejanos. 

Subimos por la escalonada Senda de les Carboneres; por la umbría de la Sierra. Nos adentramos en el bosque y en algunos puntos podemos adivinar las áreas planas donde se construían las carboneras. Llegamos al collado y finalmente a la cima del Menejador (1.356m). Tras disfrutar del amplio paisaje que vislumbramos, tomamos el camino de vuelta al collado para continuar hasta la Cava Coloma. Pou de Neu construido en 1732 por Bartolomé Picó y actualmente propiedad del Ayuntamiento de Ibi. Seguimos camino hacia el Mas de Tetuán, cruce de caminos y lugar donde nos damos un tiempo para comer. 

De vuelta hacia el Santuari, paramos en el Pla de Galers para tomar la senda del Barranc de l’Infern. Este recorrido merece por si solo una excursión. Además de las vistas sobre el Valle del río Polop, podemos disfrutar de diferentes formaciones calizas y de los diferentes barrancos que atravesamos. Finalmente llegamos a la carretera y por una senda escalonada al Aparcamiento. 

Fotos de Cristina AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Cristina, además de hacer fotos, se llevó el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO.

miércoles, 31 de octubre de 2018

CAVALL VERD

Llevábamos un tiempo con ganas de programar la subida al Cavall Verd. Por una parte los indudables atractivos excursionistas. Su posición entre el Valle de Laguar y el de Pop lo convierten en una atalaya privilegiada sobre la comarca alicantina de la Marina. A esto hay que sumar la elegante Serra del Penyal, con un magnífico recorrido que nos permite disfrutar de la mayoría de las sierras cercanas. Finalmente la divertida parte final, en la que tenemos que ayudarnos de cierta pericia para vencer los últimos desniveles. Por otro lado la importancia histórica. Tras el decreto de expulsión de 1609, los moriscos, valencianos de pleno derecho, se refugiaron en estos valles para defenderse de los tercios del rey. Armados con piedras y alguna ballesta, no pudieron resistir el asalto de unas tropas bien armadas. Los últimos se encaramaron al Cavall Verd como solución final. Ese caballo alado que, según la leyenda, les iba a salvar. Desgraciadamente, los pocos supervivientes abandonaron la península por los puertos cercanos. Dejaron así una tierra en la que habían nacido. 

Iniciamos nuestro recorrido en Benimaurell, el Poble de Dalt de la Vall de Laguar, en busca de un acceso por el oeste de la sierra. Poco a poco ganamos altura entre antiguos bancales y caminos serpenteantes. Estamos en la umbría de la Penya Alta (847m), techo de la sierra. Ganado el collado y la Penya, comenzamos nuestro recorrido “siempre a Levante”, con el Montgó y el mar como extraordinario fondo. Subimos, bajamos, destrepamos, trepamos y, de vez en cuando, paramos para reagruparnos y disfrutar de las vistas. 

Finalmente, coincidiendo con una ligera lluvia, llegamos al collado previo al Cavall Verd. Un grupo más reducido inicia la divertida subida. Ya en la cima la comarca de la Marina se abre a nuestros pies. Segaria, el Montgó, Oltá, el Carrascar de Parcent, Aitana, Serrella… De vuelta al collado la temperatura ha bajado sensiblemente y es el momento de continuar el recorrido. Tenemos que rodear el Penyó Roig por su umbría entre bancales de secano y restos de antiguas pinadas para llegar a Murla, final de nuestra excursión. 

Fotos de Nela y Antonio AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Paqui se llevó los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO e Isabel un estupendo tubular Sendeando.

lunes, 22 de octubre de 2018

MANZANERA

Ayer tuvimos la oportunidad de caminar por dos paisajes otoñales diferentes, pero de un enorme atractivo. Comenzamos a caminar muy cerca de la aldea de El Paul para remontar el único ascenso de importancia del día. A nuestras espaldas la Sierra de Gúdar y el Penyagolosa parecían proteger el valle del Mijares. Pronto llegamos a la Sima de El Paul, espectacular accidente geográfico en el que habitan algunos ejemplares de tejos. El paisaje es austero, de secano. Las carrascas se alternan con antiguos bancales junto a masías abandonadas. Y en el barranco las tonalidades otoñales destacan sobre el musgo adherido a la roca. Pese a las abundantes lluvias de los días pasados, el sediento terreno ha absorbido hasta la última gota. Poco a poco el barranco se abre antes de llegar a la población de Manzanera. Sus portales, el de abajo y el de arriba, nos marcan la dirección a seguir. Tras un breve descanso, nos dirigimos al río. Río Albentosa que también llaman Manzanera en este punto y que recibe aguas de río Torrijas y del Paraíso. En fin, caudales que alimentan el Mijares de camino hacia el mediterráneo. 

Aquí cambiamos a un característico paisaje de ribera. Unos descomunales chopos nos muestran el recorrido. El rumor de las aguas invita a un caminar pausado y la proximidad de las huertas a disfrutar de la excursión. Llegamos al Balneario El Paraíso. Un lugar anclado en un pasado de esplendor no muy lejano en el tiempo, pero sí en los hábitos de la sociedad actual. Es el momento de comer y reponer fuerzas. La última parte transita entre el río y alguno de los canales de riego rebosantes de agua. Aquí los chopos se alternan con frondosas pinadas y restos de masías. También destacan ejemplares de sabina albar, verdaderas reliquias arbóreas.

Fotos de Cristina AQUÍ, de Carlos AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Carlos B. se llevó los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO. Seguro que les da buen uso.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

NOCTURNA SANTA ISABEL

Una excursión nocturna por Fuentes de Rubielos es una buena manera de despedir el verano y darle la bienvenida al otoño. En esta ocasión la observación del cielo de la Sierra de Gúdar estuvo presidida por una luna “casi llena”, esa luna de las cosechas, que nos acompañó en nuestro caminar nocturno. Por la tarde todavía tuvimos algo de calor, el cercano veranillo de San Miguel. Además, la orientación a poniente de la subida tampoco ayudaba. Una vez pasamos a la vertiente norte de la sierra cambió la situación y pudimos disfrutar de un viento ligero y de las espectaculares vistas. Llegamos a la ermita de Santa Isabel con las últimas luces del día, el último atardecer del verano. 

Tras la cena, entramos en calor con la infusión y las galletas de estrellas que nos prepararon Pepa Andreu y su equipo de amigos de Fuentes de Rubielos. Creo que ya empezamos a formar parte de esa gran familia que tenemos en la Sierra de Gúdar. A continuación, disfrutamos de la observación del cielo de la mano de nuestra guía Starlight Maribel Aguilar. Apasionada de su trabajo de divulgación medioambiental y enamorada de su tierra turolense. Con la luna casi llena, las explicaciones se centraron más en ella y en nuestra posición respecto al resto de nuestro sistema solar. Su puntero láser ya forma parte del paisaje nocturno aragonés. 

Finalmente realizamos nuestra segunda parte de la excursión. Con la bajada de temperaturas se camina mejor. Pasamos junto al Mas Blanco y llegamos a Rubielos de Mora con tiempo para avituallarnos. 

Podéis ver aguas fotos variadas AQUÍ, las de Maribel AQUÍ y las de Sendeando AQUÍ.

sábado, 1 de septiembre de 2018

PIENINY


En el Parque Nacional Pieniny destaca el cañón formado por el río Dunajec entre las localidades de Sromowce Nizne y Szczawnica (soy incapaz de pronunciar y memorizar estos nombres). Este río nace al norte de los Tatras, serpentea en la frontera entre Polonia y Eslovaquia y finalmente comienza un largo recorrido hasta desembocar en el mar Báltico. Pese a la frontera geográfica, a ambas orillas se ha desarrollado la cultura Goral, con su dialecto propio y sus tradiciones folclóricas propias.
Uno grupo tomo una de las barcazas que recorren esta parte del río y otro decidió hacerlo andando. Ambos pudimos disfrutar de un entorno espectacular que comienza muy cerca del monasterio cartujo de Cerveny Klastor “el monasterio rojo”. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Al día siguiente fuimos andando hasta el punto donde se inicia el recorrido de ascenso a los montes Pieniny. Cruzamos el río a bordo de unas barcazas y empezamos la subida al monte Sokolica (747m), estupendo mirador sobre el río y sobre la sierra circundante. Bajamos hacia un collado y tomamos un sendero que sigue la cresto subiendo y bajando con la ayuda, en algunos casos, de escalera y pasamanos que facilitan el recorrido. Llegamos al concurrido punto de Szopka. Allí se inicia la última parte del ascenso al Try Korony (982m), las Tres Coronas. El inicio de una tormenta con aparato eléctrico hizo que los guardas de la reserva hicieran descender a todo el mundo que se encontraba en esta última parte. Las barandillas son metálicas y siguieron perfectamente los protocolos de seguridad. De vuelta al collado iniciamos la marcha de vuelta hacia la población de Kroscienko nad Dunajcem. Allí el bus nos llevóa a Cracovia para finalizar nuestro viaje a esta bonita zona del sur de Polonia y norte de Eslovaquia. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En Pieniny estuvimos alojados en el hotel Smile.

ESLOVAQUIA NORTE


Desde nuestro magnífico alojamiento en Zakopane salimos en bus hacia el país vecino, Eslovaquia. La primera jornada la dedicamos a la población de Levoca y el cercano castillo de Spis. El conjunto es Patrimonio de la Humanidad y el castillo es la mayor fortificación de origen medieval de la Europa Central. Levoca me pareció una antigua ciudad menestral, me imaginé sus calles repletas de artesanos al servicio del señor y, también, cruce de caminos donde confluyen personajes de todo pelaje. Todo se articula alrededor de la Basílica de Santiago, el ayuntamiento y la iglesia evangélica. Y, a su vez, entre las antiguas murallas. Para refugiarme de la lluvia entre en un café bastante animado y, al olor del tabaco, recordé las pasadas épocas del ducados y el cortado de media mañana. Parece que la prohibición de fumar no ha llegado todavía por aquí. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Era domingo y teníamos que mentir un poco a la gente. Hoy recorrido sencillo, no más de seiscientos metros de desnivel, no os preocupéis… En este punto del partido ya sabíamos hasta donde podíamos llegar y como estábamos de fuerzas. Salimos del concurrido Tatranska Kotina por el Valle de Siedmich Pramenov y el refugio Plesnivec (1.290m) hasta el lago Belke Viele (1.615m) y el refugio junto al lago Zelene (1.551m). Un lugar mágico junto al lago verde rodeado de paredes de escalada. Muy buen ambiente cervecero… y de montaña. Bajamos hasta Biele Voda por el Valle de Kermarskej. Como el ambiente en el grupo era de euforia y muy agradable teníamos que contar la verdad. El “paseo” había sido de casi 21kms con un desnivel de ↑1.000m / ↓800m. Y tan panchos. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Nos alojamos en la población de Stary Smokovec, en el Hotel Villa Siesta. La primera noche pudimos “disfrutar” de una boda eslovaca y añorar nuestra restrictiva normativa turística. ¿Nos estamos convirtiendo en alemanes? 

ZAKOPANE

Chocholow
En nuestro recorrido hacia el sur, los Tratas, hicimos una visita a Chocholow y sus casas de madera, patrimonio protegido por la UNESCO. En polaco Cho se pronuncia Co. Fotos AQUÍ.

El primer recorrido en los Tatras es muy cercano a la ciudad de Zakopane. Desde Potok (925m) subimos por el Valle de Malej Laki hasta el collado de Kondracka (1.725m) muy cercano a la cruz del pico Giewmont. Una parte del grupo bajó directamente al Refugio Hala Kondratowa (1.335m), otro ascendió al pico Kondracka (2.004m). Unas fotos y bajada por el valle de Kondratowa hasta el refugio. Ya todo el grupo junto continuamos la bajada hacia Kuznice (1.025m), punto final de la travesía. (14,3km. Desnivel ↑1.100m / ↓1.000m). Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Para el segundo día hicimos dos grupos. Los dos subiríamos por el Valle Roztoki pero un primer grupo hasta el pico Kozi Werch (pico de las cabras) de 2.291m y el otro hasta los lagos Wielki y Przedni. La primera parte, hasta la cascada, es la más concurrida del país ya que coincide con el recorrido hasta el lago de Morskie Oko por el valle de Rybiego Potoku. (18,3km. Desnivel ↑750m / ↓750m). Para el grupo del pico, el desnivel llegaría a los 1.300m tanto de subida como de bajada. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

valle Juranova
Jornada más tranquila para el viernes 10 de agosto. Recorrido, primero en tren turístico, por el valle Chocholowska,el más largo y el situado más al oeste de los Tatras polacos. Una parada muy agradable en el refugio y continuación hasta el paso de Bobrowiecka (1.356m), frontera con Eslovaquia. Cambiamos de país, volvemos a la zona euro e incluso el paisaje parece diferente. Las normas permiten la tala controlada y la senda por el valle de Bobrovecka atraviesa un extenso pinar en explotación. Llegamos a un punto donde podemos elegir dos opciones: continuar hasta las aguas termales de Oravice o desviarnos al valle Juranova y disfrutar de su conocido paso encañonado junto al río. (21km. Desnivel ↑550m / ↓670m). Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En Zakopane estuvimos alojados en el Hotel Belvedere