sábado, 1 de septiembre de 2018

PIENINY


En el Parque Nacional Pieniny destaca el cañón formado por el río Dunajec entre las localidades de Sromowce Nizne y Szczawnica (soy incapaz de pronunciar y memorizar estos nombres). Este río nace al norte de los Tatras, serpentea en la frontera entre Polonia y Eslovaquia y finalmente comienza un largo recorrido hasta desembocar en el mar Báltico. Pese a la frontera geográfica, a ambas orillas se ha desarrollado la cultura Goral, con su dialecto propio y sus tradiciones folclóricas propias.
Uno grupo tomo una de las barcazas que recorren esta parte del río y otro decidió hacerlo andando. Ambos pudimos disfrutar de un entorno espectacular que comienza muy cerca del monasterio cartujo de Cerveny Klastor “el monasterio rojo”. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Al día siguiente fuimos andando hasta el punto donde se inicia el recorrido de ascenso a los montes Pieniny. Cruzamos el río a bordo de unas barcazas y empezamos la subida al monte Sokolica (747m), estupendo mirador sobre el río y sobre la sierra circundante. Bajamos hacia un collado y tomamos un sendero que sigue la cresto subiendo y bajando con la ayuda, en algunos casos, de escalera y pasamanos que facilitan el recorrido. Llegamos al concurrido punto de Szopka. Allí se inicia la última parte del ascenso al Try Korony (982m), las Tres Coronas. El inicio de una tormenta con aparato eléctrico hizo que los guardas de la reserva hicieran descender a todo el mundo que se encontraba en esta última parte. Las barandillas son metálicas y siguieron perfectamente los protocolos de seguridad. De vuelta al collado iniciamos la marcha de vuelta hacia la población de Kroscienko nad Dunajcem. Allí el bus nos llevóa a Cracovia para finalizar nuestro viaje a esta bonita zona del sur de Polonia y norte de Eslovaquia. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En Pieniny estuvimos alojados en el hotel Smile.

ESLOVAQUIA NORTE


Desde nuestro magnífico alojamiento en Zakopane salimos en bus hacia el país vecino, Eslovaquia. La primera jornada la dedicamos a la población de Levoca y el cercano castillo de Spis. El conjunto es Patrimonio de la Humanidad y el castillo es la mayor fortificación de origen medieval de la Europa Central. Levoca me pareció una antigua ciudad menestral, me imaginé sus calles repletas de artesanos al servicio del señor y, también, cruce de caminos donde confluyen personajes de todo pelaje. Todo se articula alrededor de la Basílica de Santiago, el ayuntamiento y la iglesia evangélica. Y, a su vez, entre las antiguas murallas. Para refugiarme de la lluvia entre en un café bastante animado y, al olor del tabaco, recordé las pasadas épocas del ducados y el cortado de media mañana. Parece que la prohibición de fumar no ha llegado todavía por aquí. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Era domingo y teníamos que mentir un poco a la gente. Hoy recorrido sencillo, no más de seiscientos metros de desnivel, no os preocupéis… En este punto del partido ya sabíamos hasta donde podíamos llegar y como estábamos de fuerzas. Salimos del concurrido Tatranska Kotina por el Valle de Siedmich Pramenov y el refugio Plesnivec (1.290m) hasta el lago Belke Viele (1.615m) y el refugio junto al lago Zelene (1.551m). Un lugar mágico junto al lago verde rodeado de paredes de escalada. Muy buen ambiente cervecero… y de montaña. Bajamos hasta Biele Voda por el Valle de Kermarskej. Como el ambiente en el grupo era de euforia y muy agradable teníamos que contar la verdad. El “paseo” había sido de casi 21kms con un desnivel de ↑1.000m / ↓800m. Y tan panchos. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Nos alojamos en la población de Stary Smokovec, en el Hotel Villa Siesta. La primera noche pudimos “disfrutar” de una boda eslovaca y añorar nuestra restrictiva normativa turística. ¿Nos estamos convirtiendo en alemanes? 

ZAKOPANE

Chocholow
En nuestro recorrido hacia el sur, los Tratas, hicimos una visita a Chocholow y sus casas de madera, patrimonio protegido por la UNESCO. En polaco Cho se pronuncia Co. Fotos AQUÍ.

El primer recorrido en los Tatras es muy cercano a la ciudad de Zakopane. Desde Potok (925m) subimos por el Valle de Malej Laki hasta el collado de Kondracka (1.725m) muy cercano a la cruz del pico Giewmont. Una parte del grupo bajó directamente al Refugio Hala Kondratowa (1.335m), otro ascendió al pico Kondracka (2.004m). Unas fotos y bajada por el valle de Kondratowa hasta el refugio. Ya todo el grupo junto continuamos la bajada hacia Kuznice (1.025m), punto final de la travesía. (14,3km. Desnivel ↑1.100m / ↓1.000m). Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Para el segundo día hicimos dos grupos. Los dos subiríamos por el Valle Roztoki pero un primer grupo hasta el pico Kozi Werch (pico de las cabras) de 2.291m y el otro hasta los lagos Wielki y Przedni. La primera parte, hasta la cascada, es la más concurrida del país ya que coincide con el recorrido hasta el lago de Morskie Oko por el valle de Rybiego Potoku. (18,3km. Desnivel ↑750m / ↓750m). Para el grupo del pico, el desnivel llegaría a los 1.300m tanto de subida como de bajada. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

valle Juranova
Jornada más tranquila para el viernes 10 de agosto. Recorrido, primero en tren turístico, por el valle Chocholowska,el más largo y el situado más al oeste de los Tatras polacos. Una parada muy agradable en el refugio y continuación hasta el paso de Bobrowiecka (1.356m), frontera con Eslovaquia. Cambiamos de país, volvemos a la zona euro e incluso el paisaje parece diferente. Las normas permiten la tala controlada y la senda por el valle de Bobrovecka atraviesa un extenso pinar en explotación. Llegamos a un punto donde podemos elegir dos opciones: continuar hasta las aguas termales de Oravice o desviarnos al valle Juranova y disfrutar de su conocido paso encañonado junto al río. (21km. Desnivel ↑550m / ↓670m). Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En Zakopane estuvimos alojados en el Hotel Belvedere

miércoles, 29 de agosto de 2018

BABIA GÓRA


La tarde anterior nos trasladamos de Cracovia a nuestro hotel en las montñas de Zawoja. Un alojamiento muy cómodo y con unas excelentes vistas sobre el Parque Nacional de Babia Góra, en los Beskides. Comenzábamos con las rutas de senderismo. Quizá por la “facilidad” de encontrar mano de obra “barata”, quizá por el amor al trabajo bien hecho… El caso es que las sendas polacas se distinguen por su pavimentado. Metros y más metros de losas de piedra ayudan al senderista a caminar por el monte. Será por abaratar costes o por otros motivos, su trazado de ascenso abandona completamente la idea del zig-zag al que estamos acostumbrados. Si hay que subir, se sube lo más directo posible que la piedra está muy cara. Para suavizar la subida, la trazamos por la cresta y así están venteados. El que se queja es porque quiere. Y allí estábamos nosotros, subiendo sin más, con unas vistas espectaculares a cada lado y con unos miradores estratégicamente situados para que no nos revienten los pulmones. Por lo demás, un verdadero disfrute avanzar sumergidos en un espeso pinar y ganando altura. A nuestra izquierda Eslovaquia y a nuestra derecha Polonia.

El pico de Babia Góra (1.725m), también llamado Diablak, es el más alto del Parque. En el descenso pasamos por el refugio Markowe Szczawiny hasta llegar al Parking de Markowa. Aproximadamente 12 kilómetros y un desnivel de +750m / -1.000m. No está nada mal para empezar.

En Zawoya estuvimos alojados en el hotel Beskidzki Raj, un lujo.

Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

CRACOVIA

Después de un cómodo vuelo directo desde Valencia, empezamos nuestro recorrido por tierras de Polonia y Eslovaquia del mes de agosto de 2018.

Accedimos al casco antiguo de Cracovia, la antigua capital de Polonia, por la Barbacana y la Puerta de Florián; antiguos restos de la ciudad medieval. La antigua muralla fue demolida a principios del siglo XX, su foso cegado y en su lugar se trazó el parque Planty, anillo verde que rodea la ciudad antigua. Por la calle de Florián se accede a la enorme plaza de Rynek Glowny, corazón de la ciudad, siempre llena de gente, de carruajes, de músicos, de terrazas para ver y ser visto… Los edificios más bellos parece que luchen entre sí para asomarse a este grandioso lugar. En el centro la Lonja de los Paños, al sur la Iglesia de San Adalberto, al oeste la Torre del Ayuntamiento y al este, poderosa, la Basílica de Santa María. En ella destacan su altar mayor, la octava maravilla del mundo para Picasso, y el toque de corneta que se repite cuatro veces cada hora en punto. 

De la Plaza del Mercado a comer. Primer contacto con los pierogi; pasta rellena queso, patata, carne… Después de la comida, visita al Collegium Maius. Edificio gótico del siglo XV que formaba parte de la Universidad de Cracovia. Pudimos contemplar el magnífico patio porticado y escuchar el carrillón del reloj. Desde aquí, por la monumental calle Grodzka, llegamos a la colina de Wawel. Nos hicimos una idea del conjunto arquitectónico donde destacan el Castillo Real y la Catedral. Rápidamente seguimos la visita hacia el barrio judío de Kazimierz y vuelta al hotel a cenar.

Al día siguiente, ya por nuestra cuenta, empezamos la visita en el barrio de Podgórze. Tristemente conocido por albergar el gueto en el que los alemanes hacinaron a los judíos polacos antes de llevarlos a los campos de exterminio. Sobrecogen los restos del muro, la plaza Bohaterów Getta, la fábrica de Schindler… Desde ahí al barrio Kazimierz con visita a la sinagoga y cementerio judío de Remuh. Por la iglesia de Santa Catalina llegamos a orillas del río Vístula para acceder a Wawel y su famoso dragón.

En Cracovia estuvimos alojados en el hotel Wyspianski cercano al casco antiguo.

Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

martes, 31 de julio de 2018

CENA EN LAS CLOCHAS


En Sendeando, siempre intentamos hacer algo diferente y con la complicidad de Pepa (Vientos de Gúdar) y su equipo de Fuentes de Rubielos, es todo más sencillo. En esta ocasión contábamos con la inestimable aportación de la cocina italo-turolense de Graziano y Elena de El Rincón de la Abadía. La primera parte del recorrido se realiza, entre huertas, junto al barranco de la Magdalena que, un poco más adelante, pasa a denominarse barranco de las Fuentes hasta que llega al río Mijares. Poco a poco llegamos al Camino del Rodeche; arteria principal en la red de vías de comunicación entre antiguos núcleos de población. Lo tomamos en dirección Norte hasta llegar al Barrio de Las Clochas.

Vicente, descendiente de los antiguos pobladores del caserío, nos fue explicando como eran las duras condiciones de vida en este lugar. Casi todo se hacía sendeando. Si había que ir a por agua, no había otra que ir andando acompañados, en el mejor de los casos, de una mula. A trabajar a los campos se iba caminando y, si se tenía la suerte de cortejar a una dama, a caminar tocan. Ahora entiendo por qué se solía decir “el chaval anda cortejando a una moza”.

En Las Clochas teníamos preparada la cena de verano con un precioso atardecer despejado de nubes. Entre hamburguesas de ternasco, tortellinis y demás viandas transcurrió la velada. Solo faltaba la luna llena y llegó, jugueteando, tras el bosque de carrascas y pinos que rodea la Masía. Marte también quiso apuntarse a la fiesta.

Ya de noche cerrada comenzamos el recorrido de vuelta que nos llevó hacia el Mas del Abad, situado en la cabecera del Barranco de la Barbera. Un camino entre muros de piedra seca que nos llevó hasta el Barrio del Mas de Antón y nuestro destino final en Fuentes de Rubielos.

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

lunes, 16 de julio de 2018

NOCTURNAS ESTRELLAS SIERRA DE GÚDAR


Sin riesgo a equivocarnos podemos decir que Fuentes de Rubielos es uno de los grandes suministradores de agua del curso alto del río Mijares. Situado al sureste de la Sierra de Gúdar, su término municipal es atravesado por sucesivos barrancos que alimentan el río antes de llegar al embalse de Arenoso. Por el Molino de la Losa en el límite con Rubielos de Mora y por los barrancos del Parral y del Hortal las aguas llegan muy cerca de Olba. El Barranco de la Magdalena atraviesa la población y conforma un urbanismo de barrios dispersos todos a la vista del campanario de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Al este destaca el barranco del río del Morrón que desde Nogueruelas sirve de frontera con la provincia de Castellón y, convertido en río Rodeche, es uno de los afluentes principales del Mijares.

En nuestro recorrido al atardecer, seguimos parte del camino que conduce a la ermita de la Magdalena y al collado de los Santos. La senda remonta el barranco y nos conduce a la fértil Hoya del Pozo con numerosas masías y corrales dedicados al cultivo de secano y a la ganadería de vacuno. Pasamos junto al monumental Enebro de la Muela hasta llegar al mirador de las Canteras del Salto, colgado sobre el río Morrón y desde el que destaca nuestro querido Penyagolosa y el Cabezo de las Cruces; las dos principales alturas de la provincia de Castellón. En este fabuloso entorno cenamos y degustamos las famosas galletas de las estrellas y su correspondiente infusión. Gracias a Pepa Andreu y su equipo por cuidarnos de esta manera y ocuparse de la logística.

Ya de noche cerrada, Maribel Aguilar, guía Starlight, comenzó con su vasto conocimiento de planetas, estrellas, constelaciones, leyendas… Con la estrella polar como base nos condujo en un recorrido por el techo más hermoso que podemos tener y disfrutar. Sin duda cada noche que alcemos nuestra mirada, veremos el cielo de otra manera.

Para terminar, continuamos sendeando a la luz de nuestras linternas. Pasamos junto a la Trabina del Casucho, monumental sabina cercana a la masía de este nombre. Una vez de vuelta en el Collado de los Santos, tomamos el camino que bordea el Barranco de Manzanera hasta desviarnos hacia el Barranco de las Fuentes y llegar a la población por el Barrio de Mas de Antón.

Fotos de Maribel AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.