miércoles, 5 de diciembre de 2018

FONT D'EN SEGURES - ELS ROSILDOS

Alguien dijo que habíamos aprovechado bien el día. Es verdad, llegamos al bus con las últimas luces del día e incluso ya sin ellas el segundo grupo. Atravesamos las casi desiertas calles del balneario de Benassal, la Font d’en Segures. Entre campos de secano llegamos a la Masía del Coll Roalda con la ermita de Sant Cristòfol vigilante. Por antiguos caminos y veredas llegamos a la Font de l’Ombría. Un antiguo Assagador y un sendero abandonado nos llevaron al Mas de Insa. Desde este punto bajamos al lecho del río Molinell hasta llegar a Torre d’en Besora, final del primer tramo del día. 

Abandonamos la población para cruzar el Barranc de la Teulería y parar a comer en un pequeño bosque de robles y carrascas. Nos quedaba la subida a la Serra d’Espaneguera. La primera parte es un sendero muy bien trazado en el interior del bosque hasta llegar a la zona superior. Allí nos acompañaron los primeros brotes que empiezan a surgir tras el devastador incendio. La bajada por el Barranc de la Morería es espectacular pese a todo. Llegamos al Mas de Paulo y, tras cruzar la Rambla Carbonera, llegamos a la Masía Trinquet, cercana a Els Rosildos, fin de la excursión. 

Fotos de Sergio AQUÍ, de Joan AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fueron para Marcelo y Florenci se llevó un tubular de Sendeando.

lunes, 26 de noviembre de 2018

NAVARRÉS - QUESA

Combinando diferentes rutas marcadas hemos podido completar un recorrido bastante representativo del uso del agua en las poblaciones de esta zona de la Canal de Navarrés. Tierras de frontera en la que abundan los castillos y en las que todavía pervive la huella de los moriscos. Un sendero local, uno de gran recorrido y uno temático nos ayudaron en la preparación de la excursión. Salimos de Navarrés siguiendo las marcas verdes y blancas del barranco del Barcal. Además de vegetación de ribera, destacan los campos de cultivo del caqui que han ido sustituyendo a los tradicionales de naranja. Pasamos junto a alguna granja antes de adentrarnos en el camino atrincherado que nos lleva a la Fuente Clara y al Paraje Natural Protegido de Los Chorradores. Es un buen lugar para recrearnos en la visita y disfrutar de la abundancia de agua que han traído las lluvias recientes. 

Desde aquí ya seguimos el sendero de gran recorrido para comenzar el ascenso hacia el mirador del embalse de Escalona. Sin ningún problema gracias a su buena señalización llegamos al panel que nos informa de los lugares que tenemos ante nosotros. Retomamos el camino que se va estrechando hasta llegar al Barranco del Frigolet; uno de los lugares más interesantes del recorrido. Salimos finalmente a pie de embalse disfrutando de la coloración rojiza de las montañas que nos rodean. 

Nos desviamos siguiendo unas marcas azules y blancas que nos llevan al Salto del Molino. Rodeado de un bosque frondoso, dispone de un buen número de acequias que permitían el riego de los campos cercanos. Pasado este lugar, son los bancales de secano los que nos acompañan a nuestro final de excursión en Quesa. 

Fotos de Cristina AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fueron en esta ocasión para Hortensia. Seguro que les da un buen uso.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

PARC NATURAL DE LA FONT ROJA

La Font Roja, Parc Natural desde 1987, debe su nombre al color de las arcillas de tipo Keuper que se contemplan. La Serra es un macizo calcáreo del Terciario muy común por estas latitudes. En las arcillas es fácil distinguir las huellas de los jabalíes. El Parc es un libro abierto de cómo eran nuestros bosques hasta no hace mucho y de oficios ancestrales ya perdidos. En virtud de la dureza de estos trabajos, creo que podemos decir que afortunadamente desparecidos. Es un legado que tenemos la obligación de conservar para seguir progresando en la dignidad laboral. Carboneros y nevaters eran el alma de estos bosques, pero las condiciones en las que vivían están afortunadamente superadas en nuestro entorno. Quizá el reto es evitar que se mantengan en algunos países no tan lejanos. 

Subimos por la escalonada Senda de les Carboneres; por la umbría de la Sierra. Nos adentramos en el bosque y en algunos puntos podemos adivinar las áreas planas donde se construían las carboneras. Llegamos al collado y finalmente a la cima del Menejador (1.356m). Tras disfrutar del amplio paisaje que vislumbramos, tomamos el camino de vuelta al collado para continuar hasta la Cava Coloma. Pou de Neu construido en 1732 por Bartolomé Picó y actualmente propiedad del Ayuntamiento de Ibi. Seguimos camino hacia el Mas de Tetuán, cruce de caminos y lugar donde nos damos un tiempo para comer. 

De vuelta hacia el Santuari, paramos en el Pla de Galers para tomar la senda del Barranc de l’Infern. Este recorrido merece por si solo una excursión. Además de las vistas sobre el Valle del río Polop, podemos disfrutar de diferentes formaciones calizas y de los diferentes barrancos que atravesamos. Finalmente llegamos a la carretera y por una senda escalonada al Aparcamiento. 

Fotos de Cristina AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Cristina, además de hacer fotos, se llevó el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO.

miércoles, 31 de octubre de 2018

CAVALL VERD

Llevábamos un tiempo con ganas de programar la subida al Cavall Verd. Por una parte los indudables atractivos excursionistas. Su posición entre el Valle de Laguar y el de Pop lo convierten en una atalaya privilegiada sobre la comarca alicantina de la Marina. A esto hay que sumar la elegante Serra del Penyal, con un magnífico recorrido que nos permite disfrutar de la mayoría de las sierras cercanas. Finalmente la divertida parte final, en la que tenemos que ayudarnos de cierta pericia para vencer los últimos desniveles. Por otro lado la importancia histórica. Tras el decreto de expulsión de 1609, los moriscos, valencianos de pleno derecho, se refugiaron en estos valles para defenderse de los tercios del rey. Armados con piedras y alguna ballesta, no pudieron resistir el asalto de unas tropas bien armadas. Los últimos se encaramaron al Cavall Verd como solución final. Ese caballo alado que, según la leyenda, les iba a salvar. Desgraciadamente, los pocos supervivientes abandonaron la península por los puertos cercanos. Dejaron así una tierra en la que habían nacido. 

Iniciamos nuestro recorrido en Benimaurell, el Poble de Dalt de la Vall de Laguar, en busca de un acceso por el oeste de la sierra. Poco a poco ganamos altura entre antiguos bancales y caminos serpenteantes. Estamos en la umbría de la Penya Alta (847m), techo de la sierra. Ganado el collado y la Penya, comenzamos nuestro recorrido “siempre a Levante”, con el Montgó y el mar como extraordinario fondo. Subimos, bajamos, destrepamos, trepamos y, de vez en cuando, paramos para reagruparnos y disfrutar de las vistas. 

Finalmente, coincidiendo con una ligera lluvia, llegamos al collado previo al Cavall Verd. Un grupo más reducido inicia la divertida subida. Ya en la cima la comarca de la Marina se abre a nuestros pies. Segaria, el Montgó, Oltá, el Carrascar de Parcent, Aitana, Serrella… De vuelta al collado la temperatura ha bajado sensiblemente y es el momento de continuar el recorrido. Tenemos que rodear el Penyó Roig por su umbría entre bancales de secano y restos de antiguas pinadas para llegar a Murla, final de nuestra excursión. 

Fotos de Nela y Antonio AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Paqui se llevó los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO e Isabel un estupendo tubular Sendeando.

lunes, 22 de octubre de 2018

MANZANERA

Ayer tuvimos la oportunidad de caminar por dos paisajes otoñales diferentes, pero de un enorme atractivo. Comenzamos a caminar muy cerca de la aldea de El Paul para remontar el único ascenso de importancia del día. A nuestras espaldas la Sierra de Gúdar y el Penyagolosa parecían proteger el valle del Mijares. Pronto llegamos a la Sima de El Paul, espectacular accidente geográfico en el que habitan algunos ejemplares de tejos. El paisaje es austero, de secano. Las carrascas se alternan con antiguos bancales junto a masías abandonadas. Y en el barranco las tonalidades otoñales destacan sobre el musgo adherido a la roca. Pese a las abundantes lluvias de los días pasados, el sediento terreno ha absorbido hasta la última gota. Poco a poco el barranco se abre antes de llegar a la población de Manzanera. Sus portales, el de abajo y el de arriba, nos marcan la dirección a seguir. Tras un breve descanso, nos dirigimos al río. Río Albentosa que también llaman Manzanera en este punto y que recibe aguas de río Torrijas y del Paraíso. En fin, caudales que alimentan el Mijares de camino hacia el mediterráneo. 

Aquí cambiamos a un característico paisaje de ribera. Unos descomunales chopos nos muestran el recorrido. El rumor de las aguas invita a un caminar pausado y la proximidad de las huertas a disfrutar de la excursión. Llegamos al Balneario El Paraíso. Un lugar anclado en un pasado de esplendor no muy lejano en el tiempo, pero sí en los hábitos de la sociedad actual. Es el momento de comer y reponer fuerzas. La última parte transita entre el río y alguno de los canales de riego rebosantes de agua. Aquí los chopos se alternan con frondosas pinadas y restos de masías. También destacan ejemplares de sabina albar, verdaderas reliquias arbóreas.

Fotos de Cristina AQUÍ, de Carlos AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Carlos B. se llevó los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO. Seguro que les da buen uso.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

NOCTURNA SANTA ISABEL

Una excursión nocturna por Fuentes de Rubielos es una buena manera de despedir el verano y darle la bienvenida al otoño. En esta ocasión la observación del cielo de la Sierra de Gúdar estuvo presidida por una luna “casi llena”, esa luna de las cosechas, que nos acompañó en nuestro caminar nocturno. Por la tarde todavía tuvimos algo de calor, el cercano veranillo de San Miguel. Además, la orientación a poniente de la subida tampoco ayudaba. Una vez pasamos a la vertiente norte de la sierra cambió la situación y pudimos disfrutar de un viento ligero y de las espectaculares vistas. Llegamos a la ermita de Santa Isabel con las últimas luces del día, el último atardecer del verano. 

Tras la cena, entramos en calor con la infusión y las galletas de estrellas que nos prepararon Pepa Andreu y su equipo de amigos de Fuentes de Rubielos. Creo que ya empezamos a formar parte de esa gran familia que tenemos en la Sierra de Gúdar. A continuación, disfrutamos de la observación del cielo de la mano de nuestra guía Starlight Maribel Aguilar. Apasionada de su trabajo de divulgación medioambiental y enamorada de su tierra turolense. Con la luna casi llena, las explicaciones se centraron más en ella y en nuestra posición respecto al resto de nuestro sistema solar. Su puntero láser ya forma parte del paisaje nocturno aragonés. 

Finalmente realizamos nuestra segunda parte de la excursión. Con la bajada de temperaturas se camina mejor. Pasamos junto al Mas Blanco y llegamos a Rubielos de Mora con tiempo para avituallarnos. 

Podéis ver aguas fotos variadas AQUÍ, las de Maribel AQUÍ y las de Sendeando AQUÍ.

sábado, 1 de septiembre de 2018

PIENINY


En el Parque Nacional Pieniny destaca el cañón formado por el río Dunajec entre las localidades de Sromowce Nizne y Szczawnica (soy incapaz de pronunciar y memorizar estos nombres). Este río nace al norte de los Tatras, serpentea en la frontera entre Polonia y Eslovaquia y finalmente comienza un largo recorrido hasta desembocar en el mar Báltico. Pese a la frontera geográfica, a ambas orillas se ha desarrollado la cultura Goral, con su dialecto propio y sus tradiciones folclóricas propias.
Uno grupo tomo una de las barcazas que recorren esta parte del río y otro decidió hacerlo andando. Ambos pudimos disfrutar de un entorno espectacular que comienza muy cerca del monasterio cartujo de Cerveny Klastor “el monasterio rojo”. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

Al día siguiente fuimos andando hasta el punto donde se inicia el recorrido de ascenso a los montes Pieniny. Cruzamos el río a bordo de unas barcazas y empezamos la subida al monte Sokolica (747m), estupendo mirador sobre el río y sobre la sierra circundante. Bajamos hacia un collado y tomamos un sendero que sigue la cresto subiendo y bajando con la ayuda, en algunos casos, de escalera y pasamanos que facilitan el recorrido. Llegamos al concurrido punto de Szopka. Allí se inicia la última parte del ascenso al Try Korony (982m), las Tres Coronas. El inicio de una tormenta con aparato eléctrico hizo que los guardas de la reserva hicieran descender a todo el mundo que se encontraba en esta última parte. Las barandillas son metálicas y siguieron perfectamente los protocolos de seguridad. De vuelta al collado iniciamos la marcha de vuelta hacia la población de Kroscienko nad Dunajcem. Allí el bus nos llevóa a Cracovia para finalizar nuestro viaje a esta bonita zona del sur de Polonia y norte de Eslovaquia. Fotos de J. Pascual AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En Pieniny estuvimos alojados en el hotel Smile.