martes, 31 de julio de 2018

CENA EN LAS CLOCHAS


En Sendeando, siempre intentamos hacer algo diferente y con la complicidad de Pepa (Vientos de Gúdar) y su equipo de Fuentes de Rubielos, es todo más sencillo. En esta ocasión contábamos con la inestimable aportación de la cocina italo-turolense de Graziano y Elena de El Rincón de la Abadía. La primera parte del recorrido se realiza, entre huertas, junto al barranco de la Magdalena que, un poco más adelante, pasa a denominarse barranco de las Fuentes hasta que llega al río Mijares. Poco a poco llegamos al Camino del Rodeche; arteria principal en la red de vías de comunicación entre antiguos núcleos de población. Lo tomamos en dirección Norte hasta llegar al Barrio de Las Clochas.

Vicente, descendiente de los antiguos pobladores del caserío, nos fue explicando como eran las duras condiciones de vida en este lugar. Casi todo se hacía sendeando. Si había que ir a por agua, no había otra que ir andando acompañados, en el mejor de los casos, de una mula. A trabajar a los campos se iba caminando y, si se tenía la suerte de cortejar a una dama, a caminar tocan. Ahora entiendo por qué se solía decir “el chaval anda cortejando a una moza”.

En Las Clochas teníamos preparada la cena de verano con un precioso atardecer despejado de nubes. Entre hamburguesas de ternasco, tortellinis y demás viandas transcurrió la velada. Solo faltaba la luna llena y llegó, jugueteando, tras el bosque de carrascas y pinos que rodea la Masía. Marte también quiso apuntarse a la fiesta.

Ya de noche cerrada comenzamos el recorrido de vuelta que nos llevó hacia el Mas del Abad, situado en la cabecera del Barranco de la Barbera. Un camino entre muros de piedra seca que nos llevó hasta el Barrio del Mas de Antón y nuestro destino final en Fuentes de Rubielos.

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

lunes, 16 de julio de 2018

NOCTURNAS ESTRELLAS SIERRA DE GÚDAR


Sin riesgo a equivocarnos podemos decir que Fuentes de Rubielos es uno de los grandes suministradores de agua del curso alto del río Mijares. Situado al sureste de la Sierra de Gúdar, su término municipal es atravesado por sucesivos barrancos que alimentan el río antes de llegar al embalse de Arenoso. Por el Molino de la Losa en el límite con Rubielos de Mora y por los barrancos del Parral y del Hortal las aguas llegan muy cerca de Olba. El Barranco de la Magdalena atraviesa la población y conforma un urbanismo de barrios dispersos todos a la vista del campanario de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Al este destaca el barranco del río del Morrón que desde Nogueruelas sirve de frontera con la provincia de Castellón y, convertido en río Rodeche, es uno de los afluentes principales del Mijares.

En nuestro recorrido al atardecer, seguimos parte del camino que conduce a la ermita de la Magdalena y al collado de los Santos. La senda remonta el barranco y nos conduce a la fértil Hoya del Pozo con numerosas masías y corrales dedicados al cultivo de secano y a la ganadería de vacuno. Pasamos junto al monumental Enebro de la Muela hasta llegar al mirador de las Canteras del Salto, colgado sobre el río Morrón y desde el que destaca nuestro querido Penyagolosa y el Cabezo de las Cruces; las dos principales alturas de la provincia de Castellón. En este fabuloso entorno cenamos y degustamos las famosas galletas de las estrellas y su correspondiente infusión. Gracias a Pepa Andreu y su equipo por cuidarnos de esta manera y ocuparse de la logística.

Ya de noche cerrada, Maribel Aguilar, guía Starlight, comenzó con su vasto conocimiento de planetas, estrellas, constelaciones, leyendas… Con la estrella polar como base nos condujo en un recorrido por el techo más hermoso que podemos tener y disfrutar. Sin duda cada noche que alcemos nuestra mirada, veremos el cielo de otra manera.

Para terminar, continuamos sendeando a la luz de nuestras linternas. Pasamos junto a la Trabina del Casucho, monumental sabina cercana a la masía de este nombre. Una vez de vuelta en el Collado de los Santos, tomamos el camino que bordea el Barranco de Manzanera hasta desviarnos hacia el Barranco de las Fuentes y llegar a la población por el Barrio de Mas de Antón.

Fotos de Maribel AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

viernes, 29 de junio de 2018

PEÑALARA


Después de una primavera movidita en lo meteorológico con lluvias casi todos los fines de semana, por fin pudimos disfrutar de un par de días de tiempo estable. El sábado recorrimos la Senda Schmid desde el Puerto de Navacerrada hasta las Dehesas de Cercedilla. Un recorrido amable, cómodo… Para estirar las piernas después del viaje. El inicio, a la sombra del Alto del Telégrafo y Siete Picos en tierras segovianas, es por una senda entre los magníficos pinares de Valsaín. Cruzamos una serie de arroyos hasta llegar al Collado Ventoso. En este punto pasamos a la provincia de Madrid. El recorrido busca la calzada romana que viene del Puerto de la Fuenfría, auténtico punto de encuentro de las diferentes rutas de comunicación. Siempre acompañados del rumor de las aguas de arroyos y fuentes llegamos a la zona de las Dehesas para finalizar el recorrido. Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

El domingo salimos hacia el Puerto de Cotos para ascender al Peñalara, techo de las provincias de Madrid y Segovia. Sus 2.429 metros destacan sobre los vecinos cerros de Dos Hermanas y de los Claveles. Hicimos dos grupos; uno de ellos el que realizaría el recorrido más exigente hasta La Granja de San Ildefonso y el otro con vuelta al punto de inicio. Ambos grupos cumplieron con su propósito y nadie se quedó sin llegar a la cumbre.


Subimos por el mirador de la Gitana y el llamado camino de las Zetas hasta Dos Hermanas, todavía con restos de nieve en algunos puntos. Desde ahí el último esfuerzo hasta llegar al Peñalara. Estupendas las vistas sobre tierras segovianas (ancha es Castilla) y sobre las madrileñas. En primer término, Las Charcas y la Laguna de Peñalara. El grupo avanzado continuó por el cordal salvando sucesivamente La Cuchillada y el Risco de los Pájaros hasta llegar a los Claveles (Puerto de los Neveros). Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Fotos del fin de semana de Paco y José Luis AQUÍ.

martes, 26 de junio de 2018

NOCTURNA DESERT DE LES PALMES

DESDE LA PORTERÍA ALTA
Los Carmelitas llaman Santos Desiertos a lugares apartados donde poder dedicarse a la oración y la vida contemplativa. Cerca de Castellón encontraron un lugar apartado, con fuentes caudalosas. Eran unas montañas donde abundaba la planta del palmito (Chamaerops Humilis). Estas singularidades le dieron el nombre de Desert de les Palmes. Hoy convertido en Parque Natural y hogar, todavía, de una comunidad de Carmelitas Descalzos. Uno de sus fundadores, fray Bartolomé, acostumbraba a subir a lo alto de la sierra, de ahí el nombre actual de esta cima, El Bartolo.

Comenzamos la subida desde la Ermita de Les Santes, Santa Águeda y Santa Lucía patronas de Cabanes. Un recorrido por la umbría de la sierra que, por el arbolado y algunas nubes, se hizo más placentero de lo esperado. En menos de dos horas hicimos el recorrido desde la carretera a la ermita y, finalmente, el Bartolo. Cambiamos la vista del Penyagolosa por la del mediterráneo, Columbretes incluidas. Tras las fotos de rigor, comenzamos el descenso hasta llegar a la iluminada Portería Alta, un buen sitio para cenar y contemplar.

Casi de noche cerrada llegamos al Monestir del Desert de les Palmes, rodeamos La Pallisa y tomamos la estrecha senda del Convent Vell. En este el tramo debíamos extremar las precauciones hasta la Font de la Teula. Por el Corral de Sant Elíes y la Font Pollosa llegamos a la vereda junto al Barranc del Desert. Barranco responsable de la riada que destruyó el antiguo convento y hizo necesario su traslado a su emplazamiento actual. Seguimos el barranco hasta llegar finalmente a la estación de ferrocarril de Benicassim. Ya en bus nos acercamos a las playas para saltar las olas, hacer una hoguera o, simplemente, avituallarnos.

Fotos de la excursión AQUÍ

martes, 12 de junio de 2018

NOCTURNA SERRA DE MARIOLA


La Serra de Mariola es siempre espectacular pero esta primavera lluviosa hace que lo sea todavía más. Lluvias que hacen que salga menos gente al monte a caminar y nos sintamos algo más privilegiados en nuestros paseos. Desde la Font de Mariola (900m) al Mas de la Foia Ampla (1.060m) el camino atraviesa un bucólico bosque en el que se alternan pinos y carrascas. Cada poco aparecen antiguas edificaciones: El Mas del Parral con la Ermita de Santo Tomás, Mas d’Enmig, Mas dels Abres con su fuente homónima… Llegados a la Foia Ampla, con el Montcabrer de frente, tomamos el camino que en dirección Norte, nos llevará a la Cava del Buitre. Este Pou de Neu fue construido por los vecinos de Agres en 1696.

El siguiente tramo del camino recorre la umbría de El Portell y la Lloma Blanca. Al norte el Valle de Agres, la Serra Grossa y Ontinyet al fondo. A nuestra izquierda destacan los verdes campos de la Foia Ampla. Tras la Penya del Rellotge llegamos a la Cava de Don Miguel. La tormenta nos avisa ruidosamente de la lluvia que empieza a caer. Afortunadamente no se prolonga mucho y podemos cenar disfrutando del paisaje y de un estupendo herbero realizado por nuestra amiga Joaquina con hierbas de la Serra de Mariola.

Ya de noche caminamos por el extenso pinar hacia el refugio Zamorano. Disfrutamos de una temperatura muy agradable y, casi sin querer, llegamos al Convent del Castell d’Agres. Avituallamiento y un rato de tertulia antes de callejear por las cuestas de Agres. Isabel nos enseña los rincones más agradables de su pueblo y nosotros la seguimos obedientes. Parece que no queramos que se acabe la excursión, pero hay que volver a casa.

Fotos de María AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

lunes, 28 de mayo de 2018

BENASSAL


Para este domingo teníamos preparado un completo menú en Benassal. La idea propuesta contemplaba una visita a la población, un recorrido por el Robledal del Rivet y una excursión por las Masías y sus campos de avellanos. Como ya nos estamos percatando, las lluvias de fin de semana se han instalado en nuestras tierras y tenemos que ir improvisando los ingredientes del menú definitivo. Desde la oficina de turismo empezamos la visita guiada por algunos de los edificios más representativos de la población. El Forn de Dalt sorprende por sus dimensiones y su situación junto al Castell de la Mola. La Torre de la Presó alberga la exposición sobre los bombardeos “de prueba” que realizó la legión Condor en estas tierras hace ochenta años. Finalmente, Marta, nuestra guía, se detuvo en la Iglesia Parroquial de la Asunción. Destacan los trabajos en forja del escultor José Gozalvo tanto en el exterior como en la capilla junto al altar mayor.

Desde aquí fuimos en bus hasta el Paratge Natural Municipal “El Rivet”, espléndido bosque de roure valenciá (Quercus faginea) y carrasca (Quercus rotundifolia), situado a la umbría de cerro de Sant Cristòfol. Sin ninguna duda es un lugar muy querido en estas tierras, como bien demuestra el recuerdo a la Carrasca del Rivet caída tras una intensa nevada en 2013. Tras un recorrido circular, la idea era continuar excursión, pero la meteo la tenemos este año juguetona y la prudencia aconsejó cambiar de planes. Afortunadamente nuestras tierras de interior son ricas en patrimonio y nos decidimos por visitar Culla. La belleza de la población y la coincidencia con la hora de comer fue suficiente para pasar un rato muy agradable. Para rematar la visita nos acercamos a la monumental Carrasca de Culla, en la Masía Clapés. Impresiona por sus dimensiones y su edad, se calcula que data de inicios del siglo XVI.

El grupo quería algún ingrediente más a nuestro menú y como postre nos acercamos a Vilafamés, en la comarca de la Plana Alta. Una verdadera exaltación al rodeno que envuelve a la población. Paseamos por sus escalonadas calles hasta el castillo en una pequeña ruta circular y dimos por finalizado el menú del 27 de mayo. Fotos de Sendeando AQUÍ.

lunes, 21 de mayo de 2018

CABEZO DE LAS CRUCES


Reto conseguido. El segundo pico más alto de la provincia de Castellón ya cuenta con la visita de Sendeando. Salimos de Cortes de Arenoso por el camino del cementerio y la ermita de Santa Bárbara (980m). La población estaba muy animada esperando la visita del President de la Generalitat, Ximo Puig. En esta primera parte del recorrido el paisaje, salpicado de Masías, dominan las carrascas, enebros y algunos ejemplares de robles. Al pasar cerca de la Masía de los Morrones y la Fuente del Berro podemos contemplar el área arqueológica de los Morrones. Junto al imponente Mas de la Laguna hacemos una pequeña parada. Ya nos empieza a acompañar la lluvia que, en muchos momentos, nos irá acompañando. 

A partir de la Masía de la Bailesa el terreno se va poniendo serio y nos recuerda que este pico hay que ganárselo. Subimos por el Barranco de las Cruces hasta la Masía del mismo nombre para ir en busca del Corral Nuevo. Este es el collado inmediato a la cima. En esta última parte del recorrido la tormenta ya empieza a ponerse seria. Desde la cumbre del Cabezo de las Cruces (1.710m) podemos disfrutar de las vistas hacia la comarca de Gúdar y, mas allá, la Sierra de Javalambre. La parte de Castellón se encuentra bajo la lluvia y no podemos disfrutar del Penyagolosa y su entorno. 

Nos ponemos en marcha. El paisaje se ha transformado en los característicos bosques de pinos de esta zona. Incluso el agua de lluvia se transforma en algo más sólido. Lluvia, granizo, truenos… qué más podemos pedir. Ya sabemos que siempre llueve cuando no hay colegio.

Cuando pasamos junto al Corral de la Contienda se acaba la bajada y de nuevo hay que subir hacia la Peñacalva. La lluvia nos da un respiro y podemos llegar tranquilamente a la carretera de Nogueruelas a Linares de Mora donde nos espera el bus. Casi secos por fuera hay que ir rápidos al avituallamiento en Nogueruelas. Pero eso es otra historia. Fotos de Sendeando AQUÍ.

En esta ocasión el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fue para Julia H. Les va a dar mucha caña, seguro.