lunes, 16 de julio de 2018

NOCTURNAS ESTRELLAS SIERRA DE GÚDAR


Sin riesgo a equivocarnos podemos decir que Fuentes de Rubielos es uno de los grandes suministradores de agua del curso alto del río Mijares. Situado al sureste de la Sierra de Gúdar, su término municipal es atravesado por sucesivos barrancos que alimentan el río antes de llegar al embalse de Arenoso. Por el Molino de la Losa en el límite con Rubielos de Mora y por los barrancos del Parral y del Hortal las aguas llegan muy cerca de Olba. El Barranco de la Magdalena atraviesa la población y conforma un urbanismo de barrios dispersos todos a la vista del campanario de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Al este destaca el barranco del río del Morrón que desde Nogueruelas sirve de frontera con la provincia de Castellón y, convertido en río Rodeche, es uno de los afluentes principales del Mijares.

En nuestro recorrido al atardecer, seguimos parte del camino que conduce a la ermita de la Magdalena y al collado de los Santos. La senda remonta el barranco y nos conduce a la fértil Hoya del Pozo con numerosas masías y corrales dedicados al cultivo de secano y a la ganadería de vacuno. Pasamos junto al monumental Enebro de la Muela hasta llegar al mirador de las Canteras del Salto, colgado sobre el río Morrón y desde el que destaca nuestro querido Penyagolosa y el Cabezo de las Cruces; las dos principales alturas de la provincia de Castellón. En este fabuloso entorno cenamos y degustamos las famosas galletas de las estrellas y su correspondiente infusión. Gracias a Pepa Andreu y su equipo por cuidarnos de esta manera y ocuparse de la logística.

Ya de noche cerrada, Maribel Aguilar, guía Starlight, comenzó con su vasto conocimiento de planetas, estrellas, constelaciones, leyendas… Con la estrella polar como base nos condujo en un recorrido por el techo más hermoso que podemos tener y disfrutar. Sin duda cada noche que alcemos nuestra mirada, veremos el cielo de otra manera.

Para terminar, continuamos sendeando a la luz de nuestras linternas. Pasamos junto a la Trabina del Casucho, monumental sabina cercana a la masía de este nombre. Una vez de vuelta en el Collado de los Santos, tomamos el camino que bordea el Barranco de Manzanera hasta desviarnos hacia el Barranco de las Fuentes y llegar a la población por el Barrio de Mas de Antón.

Fotos de Maribel AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

viernes, 29 de junio de 2018

PEÑALARA


Después de una primavera movidita en lo meteorológico con lluvias casi todos los fines de semana, por fin pudimos disfrutar de un par de días de tiempo estable. El sábado recorrimos la Senda Schmid desde el Puerto de Navacerrada hasta las Dehesas de Cercedilla. Un recorrido amable, cómodo… Para estirar las piernas después del viaje. El inicio, a la sombra del Alto del Telégrafo y Siete Picos en tierras segovianas, es por una senda entre los magníficos pinares de Valsaín. Cruzamos una serie de arroyos hasta llegar al Collado Ventoso. En este punto pasamos a la provincia de Madrid. El recorrido busca la calzada romana que viene del Puerto de la Fuenfría, auténtico punto de encuentro de las diferentes rutas de comunicación. Siempre acompañados del rumor de las aguas de arroyos y fuentes llegamos a la zona de las Dehesas para finalizar el recorrido. Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

El domingo salimos hacia el Puerto de Cotos para ascender al Peñalara, techo de las provincias de Madrid y Segovia. Sus 2.429 metros destacan sobre los vecinos cerros de Dos Hermanas y de los Claveles. Hicimos dos grupos; uno de ellos el que realizaría el recorrido más exigente hasta La Granja de San Ildefonso y el otro con vuelta al punto de inicio. Ambos grupos cumplieron con su propósito y nadie se quedó sin llegar a la cumbre.


Subimos por el mirador de la Gitana y el llamado camino de las Zetas hasta Dos Hermanas, todavía con restos de nieve en algunos puntos. Desde ahí el último esfuerzo hasta llegar al Peñalara. Estupendas las vistas sobre tierras segovianas (ancha es Castilla) y sobre las madrileñas. En primer término, Las Charcas y la Laguna de Peñalara. El grupo avanzado continuó por el cordal salvando sucesivamente La Cuchillada y el Risco de los Pájaros hasta llegar a los Claveles (Puerto de los Neveros). Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

Fotos del fin de semana de Paco y José Luis AQUÍ.

martes, 26 de junio de 2018

NOCTURNA DESERT DE LES PALMES

DESDE LA PORTERÍA ALTA
Los Carmelitas llaman Santos Desiertos a lugares apartados donde poder dedicarse a la oración y la vida contemplativa. Cerca de Castellón encontraron un lugar apartado, con fuentes caudalosas. Eran unas montañas donde abundaba la planta del palmito (Chamaerops Humilis). Estas singularidades le dieron el nombre de Desert de les Palmes. Hoy convertido en Parque Natural y hogar, todavía, de una comunidad de Carmelitas Descalzos. Uno de sus fundadores, fray Bartolomé, acostumbraba a subir a lo alto de la sierra, de ahí el nombre actual de esta cima, El Bartolo.

Comenzamos la subida desde la Ermita de Les Santes, Santa Águeda y Santa Lucía patronas de Cabanes. Un recorrido por la umbría de la sierra que, por el arbolado y algunas nubes, se hizo más placentero de lo esperado. En menos de dos horas hicimos el recorrido desde la carretera a la ermita y, finalmente, el Bartolo. Cambiamos la vista del Penyagolosa por la del mediterráneo, Columbretes incluidas. Tras las fotos de rigor, comenzamos el descenso hasta llegar a la iluminada Portería Alta, un buen sitio para cenar y contemplar.

Casi de noche cerrada llegamos al Monestir del Desert de les Palmes, rodeamos La Pallisa y tomamos la estrecha senda del Convent Vell. En este el tramo debíamos extremar las precauciones hasta la Font de la Teula. Por el Corral de Sant Elíes y la Font Pollosa llegamos a la vereda junto al Barranc del Desert. Barranco responsable de la riada que destruyó el antiguo convento y hizo necesario su traslado a su emplazamiento actual. Seguimos el barranco hasta llegar finalmente a la estación de ferrocarril de Benicassim. Ya en bus nos acercamos a las playas para saltar las olas, hacer una hoguera o, simplemente, avituallarnos.

Fotos de la excursión AQUÍ

martes, 12 de junio de 2018

NOCTURNA SERRA DE MARIOLA


La Serra de Mariola es siempre espectacular pero esta primavera lluviosa hace que lo sea todavía más. Lluvias que hacen que salga menos gente al monte a caminar y nos sintamos algo más privilegiados en nuestros paseos. Desde la Font de Mariola (900m) al Mas de la Foia Ampla (1.060m) el camino atraviesa un bucólico bosque en el que se alternan pinos y carrascas. Cada poco aparecen antiguas edificaciones: El Mas del Parral con la Ermita de Santo Tomás, Mas d’Enmig, Mas dels Abres con su fuente homónima… Llegados a la Foia Ampla, con el Montcabrer de frente, tomamos el camino que en dirección Norte, nos llevará a la Cava del Buitre. Este Pou de Neu fue construido por los vecinos de Agres en 1696.

El siguiente tramo del camino recorre la umbría de El Portell y la Lloma Blanca. Al norte el Valle de Agres, la Serra Grossa y Ontinyet al fondo. A nuestra izquierda destacan los verdes campos de la Foia Ampla. Tras la Penya del Rellotge llegamos a la Cava de Don Miguel. La tormenta nos avisa ruidosamente de la lluvia que empieza a caer. Afortunadamente no se prolonga mucho y podemos cenar disfrutando del paisaje y de un estupendo herbero realizado por nuestra amiga Joaquina con hierbas de la Serra de Mariola.

Ya de noche caminamos por el extenso pinar hacia el refugio Zamorano. Disfrutamos de una temperatura muy agradable y, casi sin querer, llegamos al Convent del Castell d’Agres. Avituallamiento y un rato de tertulia antes de callejear por las cuestas de Agres. Isabel nos enseña los rincones más agradables de su pueblo y nosotros la seguimos obedientes. Parece que no queramos que se acabe la excursión, pero hay que volver a casa.

Fotos de María AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

lunes, 28 de mayo de 2018

BENASSAL


Para este domingo teníamos preparado un completo menú en Benassal. La idea propuesta contemplaba una visita a la población, un recorrido por el Robledal del Rivet y una excursión por las Masías y sus campos de avellanos. Como ya nos estamos percatando, las lluvias de fin de semana se han instalado en nuestras tierras y tenemos que ir improvisando los ingredientes del menú definitivo. Desde la oficina de turismo empezamos la visita guiada por algunos de los edificios más representativos de la población. El Forn de Dalt sorprende por sus dimensiones y su situación junto al Castell de la Mola. La Torre de la Presó alberga la exposición sobre los bombardeos “de prueba” que realizó la legión Condor en estas tierras hace ochenta años. Finalmente, Marta, nuestra guía, se detuvo en la Iglesia Parroquial de la Asunción. Destacan los trabajos en forja del escultor José Gozalvo tanto en el exterior como en la capilla junto al altar mayor.

Desde aquí fuimos en bus hasta el Paratge Natural Municipal “El Rivet”, espléndido bosque de roure valenciá (Quercus faginea) y carrasca (Quercus rotundifolia), situado a la umbría de cerro de Sant Cristòfol. Sin ninguna duda es un lugar muy querido en estas tierras, como bien demuestra el recuerdo a la Carrasca del Rivet caída tras una intensa nevada en 2013. Tras un recorrido circular, la idea era continuar excursión, pero la meteo la tenemos este año juguetona y la prudencia aconsejó cambiar de planes. Afortunadamente nuestras tierras de interior son ricas en patrimonio y nos decidimos por visitar Culla. La belleza de la población y la coincidencia con la hora de comer fue suficiente para pasar un rato muy agradable. Para rematar la visita nos acercamos a la monumental Carrasca de Culla, en la Masía Clapés. Impresiona por sus dimensiones y su edad, se calcula que data de inicios del siglo XVI.

El grupo quería algún ingrediente más a nuestro menú y como postre nos acercamos a Vilafamés, en la comarca de la Plana Alta. Una verdadera exaltación al rodeno que envuelve a la población. Paseamos por sus escalonadas calles hasta el castillo en una pequeña ruta circular y dimos por finalizado el menú del 27 de mayo. Fotos de Sendeando AQUÍ.

lunes, 21 de mayo de 2018

CABEZO DE LAS CRUCES


Reto conseguido. El segundo pico más alto de la provincia de Castellón ya cuenta con la visita de Sendeando. Salimos de Cortes de Arenoso por el camino del cementerio y la ermita de Santa Bárbara (980m). La población estaba muy animada esperando la visita del President de la Generalitat, Ximo Puig. En esta primera parte del recorrido el paisaje, salpicado de Masías, dominan las carrascas, enebros y algunos ejemplares de robles. Al pasar cerca de la Masía de los Morrones y la Fuente del Berro podemos contemplar el área arqueológica de los Morrones. Junto al imponente Mas de la Laguna hacemos una pequeña parada. Ya nos empieza a acompañar la lluvia que, en muchos momentos, nos irá acompañando. 

A partir de la Masía de la Bailesa el terreno se va poniendo serio y nos recuerda que este pico hay que ganárselo. Subimos por el Barranco de las Cruces hasta la Masía del mismo nombre para ir en busca del Corral Nuevo. Este es el collado inmediato a la cima. En esta última parte del recorrido la tormenta ya empieza a ponerse seria. Desde la cumbre del Cabezo de las Cruces (1.710m) podemos disfrutar de las vistas hacia la comarca de Gúdar y, mas allá, la Sierra de Javalambre. La parte de Castellón se encuentra bajo la lluvia y no podemos disfrutar del Penyagolosa y su entorno. 

Nos ponemos en marcha. El paisaje se ha transformado en los característicos bosques de pinos de esta zona. Incluso el agua de lluvia se transforma en algo más sólido. Lluvia, granizo, truenos… qué más podemos pedir. Ya sabemos que siempre llueve cuando no hay colegio.

Cuando pasamos junto al Corral de la Contienda se acaba la bajada y de nuevo hay que subir hacia la Peñacalva. La lluvia nos da un respiro y podemos llegar tranquilamente a la carretera de Nogueruelas a Linares de Mora donde nos espera el bus. Casi secos por fuera hay que ir rápidos al avituallamiento en Nogueruelas. Pero eso es otra historia. Fotos de Sendeando AQUÍ.

En esta ocasión el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fue para Julia H. Les va a dar mucha caña, seguro.

lunes, 14 de mayo de 2018

ATZENETA DEL MAESTRAT


Recorrido por diferentes lugares de interés de Atzeneta del Maestrat y su vecina Llucena. Históricamente tierras de frontera entre las propiedades de la Orden de Montesa y de los Urrea, hoy pertenecen a la comarca de l’Alcalatén. Desde la ermita del Loreto salimos de la población junto al Barranc de l’Aigua Nova. El camino gana altitud hasta llegar a un pequeño bosque de carrascas donde se inicia el cuidado Camí del Bosquet. Un buen ejemplo del paisaje del Maestrat: muros de Pedra en Sec, bancales con cultivos de secano, olivos centenarios, viejos ejemplares de carrascas… Tierras que aúnan la delicadeza del jardinero y el trabajo esforzado del agricultor.

Tras salvar el Barranc del Gorg continuamos hacia la zona de mayor altitud del recorrido para disfrutar de las vistas. Pasamos junto al Mas de la Teulería, Les llomes, el Mas de Remíssio y, de camino a la Font de la Torre, ya vemos la Ermita de Sant Miquel de Torrocelles. Es día de celebración y hay misa en la ermita, suena la campana y la paella popular está en marcha. En nuestro caso tomamos el camino que desciende al barranco para continuar el recorrido.

El Barranc de Sant Miquel une esta ermita con la de Sant Joan. Lo que en la actualidad son ermitas, fueron castillos defensivos de las diferentes propiedades. Pasamos junto a les Roques de la Pallissera y el Mas del mismo nombre para llegar al Castell d’Azeneta. Visitamos el interior y junto a la pinada contigua paramos a comer. Después recorremos los llamados Tolls del Castell. En ese punto se une el Barranc de la Vall y se convierte en la Rambla del Castell. Esta Rambla nos sirve de guía hasta que en el Molí Beltrán tomamos dirección a Atzeneta y terminar nuestra excursión. 

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO, la suerte recayó en el amigo Quino. Muchos kilómetros le esperan. ¡Enhorabuena!

lunes, 23 de abril de 2018

PINO MORO VALDELINARES


Nueva edición de Paisajes Sendeando; nuestro encuentro mensual con el aprendizaje de la riqueza que poseen nuestros montes y la vida que se desarrolla en este entorno privilegiado. En esta ocasión era el pino negro o moro (Pinus Unciata) el gran protagonista y su declaración como arboleda singular por el gobierno de Aragón. De la mano de David, nuestro experto de cabecera, fuimos conociendo los diferentes tipos de pinos que se dan en nuestras latitudes y las especies que viven junto a este tipo de bosques. También pudimos ver antiguas masías que continúan en explotación, caminamos por las antiguas vías de la trashumancia entre muros de piedra en seco y contemplamos el rico patrimonio arquitectónico de estas poblaciones de la Sierra de Gúdar. Tierras hermanas por proximidad y por los muchos lazos que se han ido creando a lo largo de la historia más o menos reciente.

Fue otra de las excursiones de las cuatro estaciones. Salimos pisando nieve en la estación de Valdelinares, llovió cuando bajábamos hacia la Fuente de la Chaparrilla, pasamos algo de calor en el valle y el río Alcalá nos refrescó en este día primaveral. Pudimos también disfrutar de sus edificios cargados de historia. El Santuario de la Virgen de la Vega o del Espino (s. XVIII) y las pinturas murales de la bóveda nos acompañaron a la hora del almuerzo. Comimos junto a la Ermita de San Antón, cercana a las ermitas de San Roque y de Nuestra Señora del Loreto, en las afueras de Alcalá de la Selva. Terminamos en el Humilladero; ese peirón cubierto por un baldaquino que le da un aspecto extraño. Finalmente pudimos recorrer las calles de Mora de Rubielos.

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En esta ocasión fue Cristina A. la afortunada en el sorteo de los bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO. Sin palabras nos dejó.

lunes, 16 de abril de 2018

EL MONTCABRER


En el siglo XV el ermitaño Pedro Juan Escuder vivió en la ermita de San Cristòfol, punto de partida de nuestra excursión. Era famoso por sus profecías y seguro que tenía muy claro que el día de ayer iba a ser una jornada casi perfecta para disfrutar de la Serra Mariola y su cumbre principal, el Montcabrer (1.390m). El camino de ascenso por les Huit Piletes, el clásico desde Cocentaina, esexigente pero muy variados. A tramos bucólicos junto a las diferentes fuentes suceden pasos donde hay que ayudarse de las manos. A rincones perfectos para descansar de una manera relajada le siguen miradores de vértigo sobre el valle; con vistas excepcionales desde Aitana al Benicadell.

El Mas de Llópis reúne muchas de estas características; un lugar idílico desde el que observar la naturaleza, pero duro para la vida cotidiana. Allí hicimos una parada para reponer fuerzas y gozar de la buena visibilidad existente. Ya nos quedaba muy poco hasta tomar la parte final de la ascensión y poder disfrutar del techo de la Serra de Mariola. Merece la pena el esfuerzo realizado. La idea era comer en el Mas del Racó Llobet, un sitio tranquilo y al abrigo del cordal del Teix. Apetecía quedarse un buen rato más, pero teníamos que continuar. La bajada hasta Muro es larga. El sendero junto al Barranc de la Crebantá está en perfectas condiciones. Es exigente, pero se encuentra bastante más limpio que en otras ocasiones. Al final rato para refrescarnos y poder charlar sobre lo divino y lo humano. Fotos de Sendeando AQUÍ.

En el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fue, otra vez, Vicente M. el agraciado. Lo de “otra vez” son palabras textuales. Seguro que les dará mucha caña.

lunes, 5 de marzo de 2018

PLA DE LA CASA

POU DE NEU DEL PLA DE LA CASA
La Serra Serrella tiene innumerables atractivos para dedicarle muchas jornadas de senderismo. Nosotros llevamos ya unas cuantas y siempre nos sorprende algún recodo, algún detalle no visto con anterioridad, una luz diferente... En esta última visita has ido la lluvia la que le ha dado un toque diferente. En otras ocasiones fue la nieve, el potente sol mediterráneo, el otoño... La lluvia, y la niebla que le acompañó, han jugado con nosotros esta vez. Hay que decir que fue benévola. Nos mostró su lado más amable e incluso contribuyó de manera positiva en el devenir de la jornada.

Nada más salir de Quatretondeta ya nos encontramos con La Carrasca de la tía Sofía, árbol monumental. Poco a poco los canchales se apoderan del territorio que pierden los cultivos de secano y parecen la alfombra sobre la que caminan Els Frares, les agulles. Esas formaciones de roca caliza joven que son uno de los emblemas de esta Sierra. En realidad es un caos de agujas, cuevas, hendiduras, recovecos y roca desprendida. Continuamos por el estrecho sendero hasta la Font Roja, en la cabecera del Barranc Fondo. Queda un pequeño esfuerzo, no será el último, hasta el Coll de Borrell. Pese a las nubes todavía divisamos perfectamente Guadalest y su pantano; al fon el mar.Aquí ya empieza a acompañarnos la lluvia. Un último repecho y llegamos al Pla de la Casa. La temperatura ha bajado y hacemos unas fotos y rápidamente subimos a la cruz que señala el techo de Serrella; el Pla de la Casa (1.387m)

Rápidamente iniciamos el descenso hacia el collado en busca del Barranc Fondo y la Font de Cuqueiro situada en su cabecera. A nuestra izquierda la Cova de Bernat. Seguimos el sendero que nos lleva poco a poco del barranco a las tierras de cultivo. Los almendros en flor son el preludio de nuestra llegada a Fageca. Decidimos que el lavadero de la Font de l'Esperit Sant es un buen sitio para comer y reponer fuerzas. Fotos de Sendeando AQUÍ.

Como siempre hicimos el sorteo de dos bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO. Como se portó muy bien el grupo, también sorteamos un tubular Sendeando de la nueva hornada. ¿No lo tienes todavía?

viernes, 2 de marzo de 2018

MONTESA - ENGUERA

CASTILLO DE MONTESA
El binomio cultura - senderismo parece cada vez más necesario. Junto al plano deportivo que también existe, el cultural, el conocimiento del país, complementa perfectamente la actividad. En esta ocasión había muchos ingredientes en la cazuela. Junto con el yacimiento íbero de Enguera construíamos el triángulo cuyos otros vértices están en La Bastida de Les Alcusses y en el Castellar de Meca, visitados con anterioridad. Por otra parte y a corta distancia visitamos el Castillo de Montesa y el de la Encomienda de Enguera. Muy próximos entre sí pero ligados a diferentes órdenes militares e incluso Reinos. Además teníamos la oportunidad de caminar por las dos vertientes de la Sierra. Una de ellas desprovista de arbolado y la otra, la de Enguera, frondosa y accidentada.

De la mano de Tomeu, técnico municipal, visitamos la Almazara y el Castillo de Montesa. Fuimos conociendo las dos realidades, militar y religiosa, que confluían dentro de sus muros. Las estrecheces de la vida militar y la opulencia de la vida religiosa. Tras el recorrido intramuros, comenzamos la subida hacia el vértice geodésico de La Plana. Pese a la calima, pudimos distinguir muchos puntos singulares de nuestra geografía: el Montdúver, el Castell de Xátiva, Benicadell, Montcabrer, Vallada, el Cupurutxo,... 

A partir de este punto cambiamos hacia la umbría de la Sierra. La desciende con rapidez al inicio para luego continuar a media ladera hasta el desvío de la fuente de Lucena. Giramos hacia un pequeño barranco que nos lleva a una finca con almendros en flor y la parada para comer. Tras el avituallamiento un grupo sube al poblado íbero; perfecto mirador sobre la Canal de Navarrés, con el Caroig presidiendo en valle. Continuamos la marcha hasta el castillo de Enguera y más tarde hacia la población del mismo nombre; fin de nuestro recorrido.

En esta ocasión los bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO fueron para Paco, el galeno. Los que estuvimos sabemos por qué. Disfrútalos!!!

Fotos de Blanca AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

lunes, 19 de febrero de 2018

TALES - FANZARA

Una de las acciones para fomentar el turismo de interior en la Mancomunidad Espadán – Mijares ha sido la realización y marcaje del sendero GR-333. Ayer realizamos una pequeña parte entre Tales y Fanzara. Buen marcaje, demasiados tramos de asfalto y escasa información. Suponemos que cuando le llegue la homologación se habrán subsanado estos pequeños inconvenientes. Tales se arremolina a los pies de su derruido castillo a orillas del río Veo y a las puertas de la Serra d’Espadà. El trayecto toma dirección Norte por antiguos caminos entre campos de secano y algunos, los más cercanos a la localidad y con buenas comunicaciones, de regadío. Los cítricos se van apoderando de nuestros montes pese a su aparente abandono en muchos lugares. 

Tenemos que salvar Cantallops para pasar al valle que riega el Mijares. Es quizá la parte más atractiva del recorrido que atraviesa una extensa pinada entre antiguos bancales de pedra en sec. Llegamos al Mas de los Canónigos donde realizamos una corta parada para descansar. Pasamos junto a la fuente y, más tarde, por el Corral de los Casales. Seguimos bajando hasta llegar al Barranco de la Muela que no llevará al río Mijares; el riu Millars. Llega la parte más entretenida de la excursión o, por lo menos, la más fresquita. Hay que descalzarse para cruzar el río algo más crecido que de costumbre. Por un agradable camino llegamos a Fanzara a avituallarnos y disfrutar de su Museo Inacabado de Arte Urbano MIAU.

En esta ocasión Anna se llevó el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO. Creemos que le va a dar mucha caña.


Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ

miércoles, 7 de febrero de 2018

MONTGÓ

La silueta del Montgó, con sus 753m de altitud, es claramente visible desde muchos puntos de nuestra geografía. Junto a los cabos de Sant Antoni y de la Nao limita por el sur el golfo de Valencia. Fue declarado Parc Natural en 1987 y su privilegiado emplazamiento siempre ha servido de referencia a las poblaciones que se han ido sucediendo. La zona es de una elevada pluviometría y en esta ocasión nos recibió con avisos de lluvia generalizada. Es cierto que durante días la previsión nos daba unas horas de respiro para la mañana del domingo y se cumplió.

El recorrido previsto sigue una línea levante – poniente con inicio en la zona de Les Planes, junto al campo de tiro. La senda está perfectamente trazada y asciende sin pausa por la agreste ladera de levante. Una perfecta sucesión de zigzags nos lleva hasta los seiscientos metros de altitud. Aprovechamos para hacer una parada y recuperar fuerzas para acometer los últimos ciento cincuenta metros hasta la concurrida cima. En un recorrido visual de 360º pasamos de la silueta de las Baleares a las cimas nevada de Aitana, Serrella, Montcabrer,…


Después de un descanso continuamos hacia poniente. La Creu de Dènia queda a nuestra derecha, a nuestra izquierda el Barranc de l’Hedra. Comenzamos el vertiginoso descenso por una preciosa senda, dejamos el desvío a la Cova de l’Aigua y llegamos al Camí de la Colonia. Solo nos queda un tranquilo paseo a nuestro destino final en la Ermita del Pare Pere.

No faltó el sorteo del par de bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO.

Fotos de Cristina y María AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

lunes, 29 de enero de 2018

CHELVA - CALLES

La tan esperada lluvia hizo su aparición el pasado fin de semana. Está claro que resulta incómoda y hace que mucha gente prefiera quedarse en casita o por lo menos no realizar actividades al aire libre. Los vascos dicen que salen al monte "aunque haga sol". Nosotros tenemos un espíritu más mediterráneo y teniendo tantas horas de sol... Pese a todo el agua de transforma completamente nuestra percepción de la naturaleza. La roca caliza adquiere tonalidades diferentes y más contrastadas. El acueducto de la Peña Cortada resaltaba sobre el fondo verde del barrando de la Cueva del Gato. La luz reflejada en las miles de gotas que llenan ramas y acículas de los pinos hace resaltar muy diversos matices. 

Salimos de Chelva por el camino situado entre la centenaria plaza de toros y el cementerio. Rodeamos la loma donde se sitúa La Torrecilla; antiguo punto de vigilancia del valle mantenido por las diversas culturas que se han ido sucediendo en estas tierras. Entre campos de secano llegamos al barranco de Alcotas. Estamos muy cerca de su encuentro con el barranco de la Cueva del Gato. Para salvar este último, los romanos construyeron un acueducto de tres arcos por el que llegaba el agua. Sería interesante que se construyera una pasarela para liberar al monumento del paso de excursionistas y visitantes. Además evitaría alguna posible caída. Nadie imaginaría que se pudiera escalar por el acueducto de Segovia. Tenemos que cuidar nuestro patrimonio o no tendremos nada que legar a futuras generaciones.

Cruzado el barranco llega la parte más espectacular del recorrido. Pasamos por la Peña Cortada y caminamos por la misma acequia que construyeron nuestros antepasados. En algunos momentos al aire libre, en otros en el interior de túneles horadados en la roca. Unos con ventanas y otros más oscuros. Es de agradecer las pasarelas de madera colocadas en algunos de ellos. Debido a la climatología algo adversa, tomamos el camino que desciende hacia la rambla de Alcotas. El camino serpentea entre pinos y es muy agradable parar a observar como se van juntando las paredes del barranco. Poco a poco nuestro camino va en busca de lugares más abiertos. Con cierta alegría vemos que los barrancos subsidiarios del principal van aportando un agua necesaria y ansiada. Una vez en la Ermita de Santa Quiteria, cerca de Calles, solo nos queda llegar al bus con más agua de la esperada inicialmente. 

Decidimos que era un buen momento para volver a Chelva, disfrutar de su gastronomía y, por supuesto, de sus barrios de estrechas callejuelas, pasadizos llenos de misterio y extraordinarios edificios principales. Aunque hay algunas viviendas en venta, fruto de la reciente crisis, Chelva no está en venta, está más viva que nunca!!! No faltó nuestro sorteo de bastones con que nos obsequia DEPORTES ALVARADO en cada excursión.

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

TERUEL 2018

En esta ocasión, la periodista Amparo Ferrando ha querido compartir con nosotros sus vivencias de los tres días que estuvimos Sendeando por Teruel.

Fin de semana en Teruel. Del 20 al 22 de enero de 2018

Con una climatología demasiado benevolente para el mes de enero comenzamos el sábado 20 la primera escapada de Sendeando temporada 2018 en la provincia de Teruel, con parada en el popular pueblo de Albarracín. Tras una leve incursión por sus empinadas y empedradas calles iniciamos la ruta saliendo de sus murallas hacia el punto más alto, en la Torre del Andador, del siglo X, y bordeando la ladera hicimos el recorrido fluvial en torno al río Guadalaviar. El recorrido por la Rambla de Capalana tuvo todo el encanto, repleto de bellísimos ejemplares de sabinas y pinos, las rapaces que nos sobrevolaban y la riqueza paisajística. Tras el receso para el almuerzo continuamos hasta Royuela donde replegamos velas y pusimos rumbo a la capital para instalarnos en el hotel Mudayyan, muy agradable, acogedor y práctico para moverse luego por la ciudad a la vuelta de las rutas. Fotos de Sendeando AQUÍ.

El domingo mantuvimos la buena marcha y nos dirigimos al Centro de Interpretación de Donarque, que pese a su horario anunciado estuvo cerrado todo el día. No nos hicieron falta sus explicaciones, nos imbuimos por nuestro propio pie y con las buenas indicaciones de nuestros guías en el Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno, con un sendero precioso de constante pero agradable subida entre pinos silvestres, llamados pi roig en catalán. Poco a poco nos fuimos encontrando en medio de un entorno de cuento, como si la vetusta Morla nos fuera a saludar por el camino, con conjuntos rocosos sorprendentes y miradores espectaculares sobre toda la sierra de Albarracín. En ellos dimos buena cuenta de las consiguientes fotos de grupo, contra el viento que, por supuesto, no pudo con nosotros.

Todo el fin de semana pero este día especialmente era llamativo el regocijo con el que todos caminábamos, por parejas, en pequeños grupos o a ratos en solitario, algunas conversaciones puntuales pero sobre todo observando con los ojos bien abiertos un paraje que resultaba casi secreto, con una energía muy especial y que parecía reservarse solo para nosotros. La parada para comer al sol sobre las rocas y a la vez con vistas al todo fue también de lo más gustoso, y continuamos con ganas de más hasta el autobús que nos esperaba en el punto inicial. Fotos de Sendeando AQUÍ.

El lunes rematamos la escapada subiendo hasta Frías de Albarracín, a 1500 m de altitud, para hacer una ruta suave primero en altiplano y luego metiéndonos entre más pinares frondosísimos, tejos y con mucho hielo en la umbría. Retamos a nuestro vértigo en la travesía por el cañón de los Arcos, bordeando el río Blanco en sucesivas pasarelas y acompañados por cantidad de buitres que nos oteaban con superioridad, hasta llegar a Calomarde donde nos recogió el autobús. La comida en el Asador Albarracín puso la guinda a un fin de semana intenso y muy enriquecedor.  Fotos de Sendeando AQUÍ

También tenemos un pequeño resumen de las muchas y buenas fotos que hizo Emili Barberá AQUÍ

lunes, 15 de enero de 2018

MOLINOS DE ARES DEL MAESTRAT

Molino de la Roca
Comenzamos la serie de Paisajes de Sendeando de 2018 con una visita a la comarca del Alt Maestrat. El Barranc dels Molins d'Ares del Maestrat posee, además de un alto valor paisajístico, una gran importancia en el aprovechamiento del agua y, por tanto, una gran sostenibilidad medioambiental. Para poder situarnos mejor en el contexto geográfico de la excursión, pensamos que subir a la Mola sería muy interesante. A vista de pájaro podemos ubicar la población, con sus casas adosadas a la mola del Castell o asomadas al vacío. Al fondo el mar mediterráneo, más cerca el Penyagolosa (amb la seua testa plena de neu, como dijo el poeta), entre nubes Morella,... Una satisfacción poder identificar cada día más hitos de nuestra geografía.

Vistas las vistas, tomamos rumbo hacia el pequeño bosque de carrascas donde se sitúa la Nevera y, al pie del camino, la Font dels Regatxols. Desde el Pou de Neu, con la casa del nevater en la parte superior, el sendero serpentea hacia la fuente, un pequeño refugio y el antiguo lavadero. De vuelta a Ares callejeamos un poco antes de comenzar el descenso por el Barranc dels Molins. Nos acercamos a el Salt y vemos la boca del Cup que alimenta al Molí de la Roca. Allí nos espera Fernando, guía del municipio y descendiente de molineros. Visitamos su interior y atendemos las explicaciones del primer molino de la red. Dicen que "agua pasada no mueve molino". En este caso nos solo mueve dos, tres,... hasta cinco molinos llegó a mover el agua procedente de la Font dels Regatxols y las subterráneas que afloran en este barranco antes de abastecer la Rambla Carbonera.

Continuamos recorriendo el sendero entre muros de pedra en sec, bosquetes de carrascas y alguna pequeña pinada. Las indicaciones de nuestro guía nos sumergen en la dura vida de los molineros, sus familias y la gente del Maestrat. Tiempos donde se llegaron a precintar las muelas y prohibido su uso. Donde la autoridad era más conocida por sus abusos que por velar por sus vecinos. Pasamos primero junto al Molinet y, más tarde, por el Molí de Dalt con la balsa triangular.  El siguiente es el Molí de la Bassa Rodona con su dintel de 1760. Terminamos en el Moli del Sol de Costa con un acueducto de 36m de largo. El último en abandonarse y convertido en museo donde podemos disfrutar de dos audiovisuales sobre los molinos y los molineros. Despedimos a nuestro guía y continuamos nuestro recorrido ya junto a la Rambla Carbonera hasta las casas de La Montalbana, punto final de nuestra excursión.

También en 2018 seguimos con nuestro sorteo de bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO. En esta ocasión la suerte recayó en Irene que ya tenía ganas de renovar los suyos. Enhorabuena

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.